CÓMO USAR CORRECTAMENTE UNA TABLA DE PLANCHAR

De acuerdo, el planchado no es una de las tareas más complicadas. Pero tenemos que aceptar que sí que no es, precisamente, una de las más agradables. Y aún más si no contamos con el “instrumental” adecuado. Bien, tampoco es que necesitamos una gran cantidad de equipo. Tan solo necesitamos una plancha de vapor eficiente, una tabla de planchar que se adapte bien a nuestras necesidades y una buena montaña de ropa para planchar. Poco más…

Pero para hacerlo correctamente es aconsejable seguir ciertas pautas, sobre todo a lo que respecta a nuestra relación con la tabla de planchar. Así no sólo conseguiremos un planchado óptimo. También lo haremos mucho más a gusto sin forzar nuestra espalda.

LA TABLA DE PLANCHAR TENEMOS QUE COLOCARLA EN EL LUGAR ADECUADO

La plancha de vapor (o el centro de planchado si es lo que utilizamos) tiene la mala costumbre de desprender una cierta cantidad de vapor durante el planchado. Eso significa que, por lo tanto, ambos dispositivos emanarán calor. Así que a no ser que sea pleno invierno y no tengas calefacción, el mejor lugar para situar tu tabla de planchar es en un lugar bien aireado y fresco. A no ser que te vaya eso de asarte de calor. En ese caso no hay nada que discutir y, si lo deseas, puedes colocar tu tabla de planchado delante del horno encendido.

También es buena idea disponer del espacio suficiente para poder tener diferentes pilas de ropa (para que te puedas organizar), perchas para las camisas (hay que colgarlas después del planchado) y una botella de agua para tu plancha de vapor. Lo ideal es tener una habitación donde pudieras disponer de todo ese espacio. Aunque no siempre es posible.

Lo que sí es importante es que el lugar donde vayas a colocar la tabla se encuentre bien iluminado. Así podrás ver bien todas las arrugas.

 

LA IMPORTANCIA DE LA ALTURA DE LA TABLA

En la actualidad, prácticamente todas las tablas de planchar son regulables en altura. Eso significa que, dependiendo del modelo, prácticamente pueden adaptarse a la estatura de cualquier persona. Y eso es muy importante. De hecho, en el momento que vamos a ponernos a planchar debería ser algo vital, pues de ello depende que no acabemos con graves problema de espalda.

Puede parecer una nadería, pero pasar unas cuantas horas, de manera periódica, en una postura forzada sobre una tabla que no está adaptada a tu estatura nos acaba pasando factura. Después sufrimos dolores de espalda y no sabemos por qué.

También es muy habitual el caso de los hogares en los que planchan más de una persona y la tabla de planchar siempre se encuentra anclada en una sola posición. ¿Tanto cuesta adaptarla a la altura conveniente para cada uno? No os va a morder. Sólo os hará el planchado más cómodo, fácil y seguro.

UTILIZAR SIEMPRE UNA FUNDA DE CALIDAD

En nuestro anterior artículo, os dábamos unos consejos para elegir la mejor tabla de planchar. En él os explicábamos las características que debemos valorar en el momento de elegir nuestra tabla. Entre ellas, hablábamos de la funda.

Por supuesto, cuando compramos una tabla de planchado, ya traen una funda incorporada. Pero, lamentablemente, si no hemos elegido con cuidado, no protegerá convenientemente nuestra tabla de planchar ni nos ofrecerá el soporte que necesitamos durante el planchado.

Existen fundas de diversos materiales. El más aconsejable es el algodón 100%. y cuanto más gruesa mejor. Pero no dudéis en gastaros unos pocos euros más y compraros unas fundas termorreflectantes. Son fantásticas y hay algunos modelos de tablas de planchar que ya las llevan incorporadas (como la Vileda Premium Plus, por ejemplo). Reflejan la emisión de vapor y calor de nuestra plancha de vapor o centro de planchado, creando un efecto como de planchado por las dos caras que nos ayudará a planchar en mucho menos tiempo.

ANTES DE EMPEZAR EL PLANCHADO FÍJATE EN LA TEMPERATURA DE LA PLANCHA

Antes de empezar con la faena, léete las instrucciones de tu plancha de vapor (¡o de tu centro de planchado!) para conocer y entender bien todas las funciones y las opciones que posea. Así sabrás qué opciones tomar con cada prenda.

Por ejemplo, el vapor no se puede usar con todo tipo de prendas. Así mismo, hay algunas piezas que pueden precisar de una mayor o menor temperatura dependiendo de los tejidos. Las prendas delicadas necesitarán una temperatura más baja. En cambio las prendas de algodón podrás plancharlas a una temperatura más alta.  Y la ropa sintética, por otro lado, requiere de una temperatura baja pero con pasadas rápidas.

 

MUY IMPORTANTE, LÉETE LAS ETIQUETAS DE LA ROPA

Otra cosa que no solemos hacer y que es muy importante. Pero antes de someter una prenda al planchado, deberíamos de haber leído la etiqueta. Cada tejido es diferente y tiene sus propiedades. La etiqueta te indicará si puede plancharse, a qué temperatura y si puede usarse con ella el golpe de calor de tu plancha de vapor.

Y PLANCHA CON MUCHO CUIDADO

Durante el planchado tenemos que ser especialmente cuidadosos si no queremos estropear nuestra tabla de planchar, nuestra plancha o la ropa. Para empezar, plancha con cuidado, evitando pasar con la plancha de vapor por encima de botones o cremalleras. Así evitarás dañas la suela.

También es importante que dejes la plancha en el reposaplanchas de la tabla o en la zona destinada para ello. Si tu tabla de planchar carece de este anexo, siempre puedes comprar un práctico accesorio de silicona. Piensa que si dejas la plancha boca abajo mucho tiempo puedes estropear la funda e incluso la tabla. Y si la dejas sobre la ropa, el daño ya puede llegar a ser irreversible.

 

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