TRUCOS PARA PLANCHAR. COMO PLANCHAR CAMISAS

El tema del planchado, tenemos que reconocer que es algo peliagudo. En general suele dar mucha pereza. Pero también hay que decir que cuando sales a la calle con la ropa bien planchada te siente mucho mejor. Y, lo queramos o no, nos da un aspecto más limpio y ordenado. Aún más si se trata de una camisa. Por eso hoy, en nuestra sección de Trucos para Planchar, vamos a hablar de como planchar camisas.

En el mundo del planchado, planchar camisas es quizás una de las tareas más complicadas y que dan más pereza. También es una de las más importantes. No hay nada más triste que salir de la casa con una camisa mal planchada o con arrugas. Y, aunque no nos guste, la forma en que vestimos determina la percepción que tiene de nosotros la gente. Y, muy a pesar nuestro, en este mundo nuestro de hoy, eso es algo importante.

COMO PLANCHAR CAMISAS

La verdad es que planchar camisas no es tan complicado como parece. Yo era de los que pensaban que era algo casi imposible. Que se trataba de algún tipo de conocimiento arcano imposible de adquirir por los no iniciados. Pero me equivocaba. En realidad existe una forma, digamos clásica, de planchar camisas con una técnica clara paso a paso que lo hace todo mucho más fácil.

En el siguiente vídeo veréis todos los pasos y comprobaréis que es mucho más sencillo de lo que os pensabais:

 

AÚN MÁS DIFÍCIL: COMO PLANCHAR CAMISAS ARRUGADAS

Una cosa es el planchado de una camisa, digamos en condiciones normales. Pero, ¿y si tenemos que enfrentarnos a una camisa llena de arrugas? Pues en Trucos para planchar os vamos a dar unos cuantos consejos para salir airosos/as del reto.

Lo primero, debéis preparar los utensilios que vais a necesitar para enfrentaros a la contumaz camisa arrugada: Además de la plancha de vapor y vuestra tabla de planchar necesitaréis una botella de spray, agua del grifo y una botella de agua destilada.

Con todo el equipo dispuesto, tenéis que seguir los siguientes pasos que, en el fondo, son una simple variación de vídeo que habéis visto antes:

  • Colocamos la tabla de planchar en una zona bien iluminada y cerca de un enchufe (obvio). Y humedecemos la camisa con la botella de spray convenientemente llena con agua del grifo, observando que la humedad se distribuya por toda la tela, pero sin empaparla.
  • Llenamos el depósito de nuestra plancha con el agua destilada según las instrucciones de nuestro modelo. Comprobamos las indicaciones de la etiqueta de la camisa y ajustamos la temperatura de la plancha según el tejido. Cuando la suela esté caliente, activamos la función vapor.
  • Desenrollamos la camisa húmeda y presionamos la punta de la suela de la plancha sobre los puntos del borde de cuello hacia el centro. Giramos el cuello y repetimos el proceso.
  • Pulsamos el yugo de la camisa (es la parte de la espalda que se adhiere al cuello). Estiramos la camisa hacia el extremo afilado de la tabla de planchar y ajustamos la camisa para que el yugo de la espalda quede plano sobre la tabla de planchar.
  • A continuación planchamos las mangas. Para ello, cada manga debe estar completamente extendida sobre la tabla. Si hay un pliegue en la parte superior de la camisa, plancharemos siguiendo ese pliegue, de manera que el pliegue superior se corresponda con el pliegue original de la camisa.
  • Luego procederemos a planchar el cuerpo de la camisa. Colocaremos el lado de la camisa a la izquierda sobre la tabla de planchar. Y comenzaremos a planchar, desde la parte superior de la siguiendo hasta el borde inferior de la misma. Ajustando la camisa según sea necesario. A continuación, repetiremos el proceso en el lado derecho.
  • Para finalizar, colocaremos la camisa en una percha, asegurándonos de que los hombros queden asentados en la percha correctamente.

UNOS ÚLTIMOS CONSEJOS

  • Si es la primera vez que planchamos una camisa, es importante que nos fijemos en las indicaciones de la etiqueta para conocer las instrucciones de planchado.
  • Hay que tener mucho cuidado de no dejarnos la plancha encima de la camisa durante mucho tiempo. Podríamos quemarla.
  • En general, siempre hay que vigilar con la plancha. Puede alcanzar temperaturas muy elevadas y un descuido puede producir graves quemaduras.
  • Y también es importante cerciorarse de apagarla tras el planchado. No hacerlo podría provocar un incendio.

 

¿NECESITAS UNA PLANCHA PARA TUS CAMISAS?

 

Fuente del vídeo: hogar.uncomo.com