TRUCOS PARA UN PLANCHADO MÁS CÓMODO. PLANCHAR SENTADO

Esto del planchado suele ser una tarea bastante incómoda. Pero lo cierto es que hay unos cuantos truquillos para hacerlo de una manera bastante más cómoda. Seguirá siendo un trabajo bastante duro, pero al menos conseguiremos que, como en el ejemplo de hoy, no carguemos tanto la espalda. Y es que, precisamente, uno de los mayores riesgos del planchado es lo que llegamos a forzar esa parte del cuerpo.

EL PLANCHADO, UN “DEPORTE DE RIESGO”

Tal como afirman los traumatólogos, una de las tareas domésticas que entraña más riesgos para nuestra espalda es planchar. Al menos si no se hace en la postura correcta. A nuestra región lumbar no le hace demasiada gracia permanecer en una postura fija durante mucho tiempo. Y estar quietos, de pie, durante unas cuantas horas, no es precisamente de las más recomendables. Los músculos posteriores de la zona baja de la espalda se cansan después de estar tanto rato de pie en la misma posición. Y con ese cansancio se empiezan a resentir los discos, los ligamentos y las articulaciones.

Lo que aconsejan los traumatólogos durante el planchado es regular adecuadamente la altura de las tablas de planchar de forma que nuestro cuerpo quede bien colocado, recto y son tener que tensionar no brazos, ni piernas ni cuello.

LA ALTURA DE LAS TABLAS DE PLANCHAR

En nuestro anterior artículo sobre Cómo usar correctamente una tabla de planchar tratábamos, entre otras cuestiones, de la importancia de regular correctamente la altura de la mesa de planchar.

Si está muy alta, nos obligará a levantar mucho el brazo y eso hará que la musculatura del cuello trabajará el doble. También debe estar lo suficientemente baja para que el brazo esté estirado hacia abajo en una postura cómoda, de forma que el codo quede lo suficientemente cerca del cuerpo. Pero tampoco hay que pasarse al bajarla, porque el cuerpo debe estar cerca de la mesa de planchar para evitarnos inclinar la espalda hacia adelante. Cuanto más nos alejemos de ella, más tendremos que estirar el brazo y más adelantado estará nuestro centro de gravedad.

PERO, ¿POR QUÉ NO PLANCHAR SENTADOS/AS?

Somos animales de costumbres, y cambiar nos cuesta, pero ¿por qué no nos planteamos un cambio de postura en el planchado? Planchando sentados/as, nos ahorraremos muchos de los problemas de espalda que nos provoca el estar tantas horas de pie. Y pasados los primeros momentos de incomodidad, veréis como es mucho más práctico y cómodo.

Además, no sólo ganaréis en bienestar y en salud, si no que ahorraréis tiempo pues conseguiréis planchar mucho más rápido que si lo hicierais de pie.

Requisitos para planchar sentado

Para planchar sentados y conseguir unos resultados óptimos es preciso que se cumplan una serie de requisitos:

Para planchar de pie, en un principio nos sirve cualquier tabla de planchar, pero para hacerlo sentados necesitamos tablas de planchar anchas. Es decir, que tengan bastante superficie útil.

También es importante que se trate de una mesa de planchar de calidad, con unas patas sólidas que le den estabilidad y soporte bien la superficie de planchado.

Otro requisito importante es contar con una buena plancha de vapor.

Por supuesto, un silloncito individual, cómodo, de altura normal y si es con brazos mejor. Os tenéis que sentar hasta el fondo del asiento, con la espalda completamente recta y pegada al respaldo. A falta de silloncito puede servir una silla con respaldo (mejor con tapicería) o incluso una ergonómica. Pero nunca un taburete alto. Es la tabla la que se tiene que adaptar a nosotros y nuestro cuerpo a ella.

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